Para finalizar se puede decir que el buen docente necesita:
Estimular y aceptar la autonomía y la iniciativa de los
estudiantes. Esta autonomía, iniciativa y liderazgo ayudan al alumno a
establecer conexiones entre ideas y conceptos, le permiten plantearse problemas
y buscar soluciones.
Utilizar una gran diversidad de materiales manipulativos e
interactivos además de, datos y fuentes primarias. Presenta a los alumnos
posibilidades reales y luego les ayuda a generar abstracciones, logrando que el
aprendizaje sea significativo.
Ser flexible en el diseño de la clase, permite que los
intereses y las respuestas de los alumnos orienten el rumbo de las sesiones,
determinen las estrategias de enseñanza y alteren el contenido. Es importante
mencionar que esta flexibilidad no se refiere a que el alumno decida qué se
hará o no en la clase. Más bien se enfoca en aprovechar los momentos en que los
estudiantes se muestran más receptivos para ciertos temas y así poder
profundizar en ellos. Por ejemplo, ante un ataque terrorista a algún país,
muchos maestros retoman temas de solidaridad, tolerancia, justicia, como
contenidos principales en el curriculum de ciertas áreas como ciencias sociales
y ética.
Averiguar cómo han comprendido sus alumnos los conceptos antes
de compartir con ellos su propia comprensión de los mismos. Si se les dan las
respuestas, ellos ya nos las buscarán. Digamos entonces que se pierden de ir
construyendo su conocimiento. Si les damos el conocimiento ya hecho, les
estamos poniendo en las manos el último eslabón de un proceso de pensamiento
que sólo ellos pueden construir.
Utilizar terminología cognitiva como: "clasifica",
"analiza", "predice", "crea"… Nuestro vocabulario
afecta nuestra forma de pensar y actuar.
Estimular a los alumnos a entrar en diálogo tanto con el
maestro como entre ellos y a trabajar colaborativamente. El tener la
oportunidad de compartir sus ideas y de escuchar las ideas de los demás, le
brinda al alumno una experiencia única en la que construye significados. El
diálogo entre los estudiantes es la base del aprendizaje colaborativo.
Promover el aprendizaje por medio de preguntas inteligentes
y abiertas y anima a los estudiantes a que se pregunten entre ellos. Si los
maestros preguntamos a los alumnos para obtener sólo una respuesta correcta,
entonces los estamos limitando. Las preguntas complejas e inteligentes retan a
los alumnos a indagar más allá de lo aparente, a profundizar, a buscar
respuestas novedosas. Los problemas reales casi nunca son unidimensionales y
por lo tanto, el alumno debe buscar siempre más de una respuesta.
Buscar que los alumnos elaboren sus respuestas iniciales. Las
respuestas iniciales son un motor que estimula a los alumnos a estructurar y
reconceptualizar.
Involucrar a los estudiantes en experiencias que pueden
engendrar contradicciones a sus hipótesis iniciales y luego estimula la
discusión. De esta manera permite que los alumnos aprendan de sus propios
errores y reformulen sus perspectivas
Dar "un tiempo de espera" después de hacer
preguntas. Este tiempo permite a los alumnos procesar la información y formular
conceptos. Es importante respetar el ritmo de cada alumno. Hay alumnos que no
pueden responder de manera inmediata y si no los esperamos, pasarán a ser sólo
observadores puesto que no se les da el tiempo de buscar la solución.
Proveer tiempo para que los estudiantes construyan hipótesis y
las comprueben, hagan relaciones y creen metáforas. El maestro debe crear el
ambiente de aprendizaje y permitir a los estudiantes construir y descubrir…
todo esto les lleva tiempo.
Alimentar la curiosidad natural de los estudiantes utilizando
frecuentemente el modelo del ciclo de aprendizaje. Dicho ciclo consta de tres
fases: los estudiantes generan preguntas e hipótesis, el maestro introduce el
concepto y los alumnos aplican el concepto.
Reflexionando...
Las prácticas docentes es la mejor manera con la que cuenta el pasante para acercarse al quehacer de su carrera y en mi humilde opinión es la experiencia mas maravillosa que uno pueda tener, ya que se viven tantos momentos hermosos, nervios por saber si lo estaré haciendo bien, si los niños y niñas me están entendiendo, si lograré la meta trazada y un sin fin de emociones que muchas veces con palabras no se pueden explicar... Vivir esta experiencia es enamorarse aun mas de la carrera.
Algo para recordar...
“Toca a los maestros hacer conocer a los niños el valor del
trabajo, para que sepan apreciar el valor de las cosas."
Simón Rodríguez
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